Estudio biomecánico

¿Qué es un estudio biomecánico?

El estudio biomecánico permite valorar cómo funciona tu pie y cómo influye en el resto del cuerpo. Es una herramienta clave tanto para diagnosticar como para prevenir alteraciones del aparato locomotor.

Incluye tres fases principales:

  • Exploración en camilla: examinamos las articulaciones del pie, rodilla y cadera, así como la musculatura.
  • Exploración en bipedestación (de pie): analizamos la alineación corporal, las compensaciones posturales y cómo responden los pies al peso corporal mediante tests clínicos.
  • Análisis de la marcha: observamos cómo se comportan los pies al caminar para detectar anomalías funcionales.

Gracias a este análisis completo, podemos diagnosticar posibles patologías y diseñar un tratamiento personalizado si fuera necesario. También es muy útil como herramienta preventiva.

¿Por qué es importante? ¿Para qué nos sirve?

Este estudio permite:

  1. Detectar el origen de dolores articulares o musculares.
  2. Prevenir lesiones en personas deportistas o con mucha actividad física.
  3. Diagnosticar alteraciones posturales que afectan la marcha o provocan sobrecargas.
  4. Determinar la necesidad de plantillas personalizadas u otros tratamientos.

¿Cuándo realizarlo? ¿Quién puede hacerse un estudio de la marcha?

Está indicado para cualquier persona, sin importar la edad. Es especialmente útil en:

  • Niños con alteraciones al caminar.
  • Personas con dolor en pies, rodillas o caderas.
  • Deportistas.
  • Personas mayores que han perdido estabilidad.
  • Pacientes con antecedentes de lesiones o esguinces frecuentes.
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